Imagínate que entras a una tienda por primera vez. Antes de que alguien te diga “bienvenido”, ya has notado el ambiente, la iluminación, la actitud de los empleados y el orden del lugar. Todo esto ocurre en cuestión de segundos. Ahora, piensa en tu negocio. ¿Qué impresión se lleva un cliente en esos primeros segundos?